Resumen: Mónica Medina comenta la compra de Motorola Mobility por parte de Google y analiza sus repercusiones en el área de la geolocalización móvil.
La compra de la división de movilidad de Motorola por Google anuncia grandes avances en el ámbito de la geolocalización móvil.
150 millones de dispositivos Android, 550.000 dispositivos nuevos cada día, una red de 39 fabricantes y 231 distribuidores en 123 países son razones que han hecho que Google haya situado su punto de mira en Motorola Mobility, poseedora, además, de la licencia de uso para Android, sistema operativo más usado en el mundo en smartphones.
No es para menos. Implementar las innovadoras posibilidades que Google posee en Internet a toda la tecnología que suponen las patentes de Motorola, pronostica una aceleración en la innovación en ámbitos como la geolocalización, las compras y en definitiva, el marketing de proximidad. Ya que de publicidad vive Google, y dada su relevancia como empresa, queda claro que este es el futuro de los anuncios.
En este último mes se han intentado vislumbrar las razones por las que Google realiza esta compra. Entre éstas se habla de que Google así se fortalecerá frente a las alianzas Microsoft- Apple que pretenden hacer frente a Android. Una estrategia de defensa, respecto a otras compañías, frente a las leyes que protegen la competencia y la innovación en la comunidad de software de código abierto.
Pero como en toda batalla, no hay ganador sin estrategia de ataque. El objetivo real de Google es la innovación en geomarketing.
Una jugada de Google en la que, probablemente, ofrecerá móviles y otros servicios gratuitos a cambio de un beneficio económico derivado de los anuncios y en definitiva, la publicidad.
Aunque el objetivo de Google no es competir en hardware, ya que según aseguró Larry Page, CEO de Google, seguirán trabajando con los actuales socios de hardware; poseer la interfaz de usuario significa tener el control sobre las futuras oportunidades de monetización.
Sólo las búsquedas, la geolocalización y Google Wallet ofrecerán a Google un banco de datos que ofrecerán de cada usuario, datos de ubicación en tiempo real, preferencias personales y gustos en cuanto a consumo, datos bancarios, patrones de comportamiento… La base de datos para estudios de geomarketing más codiciada.
Cuantos más datos recopile Google, más capaz será de segmentar algorítmicamente a los consumidores y será capaz de crear la publicidad más dirigida.
Como ejemplo, podríamos ver en breve cómo Google facilita, con los números de la tarjeta de crédito en su base de datos, la adquisición de aplicaciones, lo que podría motivar a más desarrolladores de aplicaciones a construir sobre Android. Con el historial de compras, Google podría orientar los anuncios de forma aún más eficiente. Aunque hoy en día los fabricantes de dispositivos móviles no están obligados a incluir Google Wallet en su hardware, seguramente que con este acuerdo, empecemos a verlo en todos los teléfonos Motorola.

