- INTRODUCCIÓN
En este artículo daré un repaso, en primera persona, a las
experiencias laborales en mi andadura como consultor GIS por el mercado geospacial de Estados Unidos, haciendo un intento de
comparar la realidad trasatlántica con la española. El objetivo de este
artículo es intentar aprender de las mejoras que se producen en un entorno más
productivo y orientado a resultados, y tecnológicamente más avanzado. Y, al
mismo tiempo, resaltar aquellas similitudes, bien en forma de ventajas o de
problemas, que he detectado en los dos años que llevo trabajando en este sector
en Estados Unidos.
En primer lugar, unos pequeños apuntes
sobre mi trayectoria, que pueden servir al lector para enmarcar y comprender
mejor mis impresiones y comentarios. Soy Ingeniero Técnico Superio
de Montes por la Universidad Politécnica de Madrid, y llevo trabajando en el
sector geospacial de forma continuada desde hace algo
más de diez años. A lo largo de mi trayectoria profesional he ido haciendo
muchas tareas dentro de lo que podemos considerar el mercado geospacial, desde producción cartográfica en los inicios de
mi carrera, pasando por la docencia en cursos especializados, así como
consultor independiente y por supuesto empleado en diversas empresas del
mercado español, algunas de ellas líderes en sus respectivos ámbitos dentro del
sector geospacial. Desde hace años estoy
especializado en el diseño y desarrollo de aplicaciones SIG corporativas en
entornos Web.
Hace aproximadamente dos años me
surgió la posibilidad de dejar un buen puesto de trabajo en Madrid, con el que
estaba contento, y lanzarme a la aventura americana (con cierto paracaídas
personal y económico, pero sin ningura garantía
profesional de que encontraría trabajo). En los próximos epígrafes relataré
algunas impresiones que he ido acumulando en estos dos intensos años, que me
han permitido descubrir otras formas de hacer las cosas, por un lado, y
encontrarme con problemas muy conocidos y por lo que se ve bastante universales
cuando hablamos de implementar Sitemas de Información
Geográfica.
- EL MERCADO GEOSPACIAL EN EEUU
En este punto voy a hacer un pequeño
repaso a cómo veo yo el mercado geospacial en EEUU.
Evidentemente este análisis daría para un artículo entero, y no pretendo aquí
hacer una descripción pormenorizada de las características y dinámicas de
mercado de un país tan grande, y en un sector que está creciendo tan
rápidamente. No soy analista de mercado y la única pretensión es enmarcar mi
experiencia personal, así como intentar describir el entorno en el que me muevo
a diario. Es importante hacer este análisis, aunque sea un poco “de andar por
casa” y sin mucho rigor, para entender algunas características y comentarios
que se citarán más adelante.
En primer lugar, no peco de exagerado
si digo que el mercado geospacial en EEUU es ENORME.
Nada más aterrizar en este país y al empezar a buscar trabajo, uno se da cuenta
de las enormes posibilidades, al fin y al cabo Estados Unidos es la primera
economía mundial y la tecnológicamente más avanzada, y un sector como los SIG
ha de estar muy desarrollado. Yo vivo en Washington, D.C., un lugar
privilegiado por un lado para estos menesteres (con matices que explicaré a
continuación), y este comentario viene a cuento porque evidentemente en un país
tan grande hay muchas realidades y no se puede generalizar alegremente. Pero sí
se pueden extraer algunas características comunes, que paso a citar brevemente.
Estados Unidos es el principal
proveedor de software comercial de Sistemas de Información Geográfica. Empresas
como ESRI, Autodesk, Bentley, etc. tienen su sede principal en este país.
Además empresas de tecnología “general” pero que en los últimos años han
revolucionado nuestro sector, como pueden ser Google,
Yahoo o Microsoft también tienen su origen en Estados
Unidos. Este dato es importante para comprender cómo se hacen los proyectos y
qué medios se utilizan. También tiene una influencia en la sociedad general.
Por poner un ejemplo, la CNN
lleva años utilizando pantallas táctiles de unas 80 pulgadas para la predicción
meteorológica usando datos GIS, desde hace algunas años ya con Google Earth.
El mercado americano es no sólo grande
en tamaño, sino que además tiene una profundidad considerable. El nivel de
consumo del americano medio sigue siendo, a pesar de la crisis internacional
que atravesamos, muy superior a lo que estamos acostumbrados en Europa, y el
más alto del mundo per capita con
diferencia. Esto es algo que choca bastante a nivel personal, supone un choque
cultural para la mayor parte de los europeos que no conocen la cultura americana
y se la encuentran de sopetón.
La consecuencia de esta mentalidad es
que se paga por todo. Hay dinero circulando continuamente, pasando de mano en
mano por todo tipo de bienes y servicios, haciendo que esta economía tenga una
flexibilidad que es difícil de imaginar si no se ha vivido en primera persona.
Esto supone presupuestos más elevados en la mayoría de los proyectos, por un
lado, y una competencia feroz entre todos los agentes que operan en el mercado.
Una similitud con España es la fortaleza
que tienen las tecnologías geospaciales en el sector
público. Los Sistemas de Información Geográfica han ocupado tradicionalmente
lugares privilegiados en agencias federales como el USGS (U.S. Geological
Survey) o el Census Bureau (la oficina del
Censo). Recientemente, y sobre todo a partir de los ataques del once de
septiembre de 2001, el mayor énfasis ha sido en la aplicación de los SIG y
tecnologías afines a iniciativas relacionadas con la seguridad, con un
predominio importante de aplicaciones militares, pero también civiles, como
puede ser el caso de FEMA (Federal Emergency Management Agency), de especial importancia en la gestión y respuesta
inmediata ante desastres naturales.
A nivel regional, los estados tienen
plataformas SIG que son individualmente más grandes que las de muchos países
europeos, aunque aquí nos encontramos con una gran diversidad y variabilidad en
cuanto al nivel de implantación. Estados como California, Massachusetts,
o el Distrito de Columbia por poner algunos ejemplos tienen unos
volúmenes de datos y desarrollo del sector considerable.
El tema de los datos merece una
reflexión especial. Muchos de estos organismos públicos publican información
básica en sus portales web, de forma que cualquier
ciudadano puede descargarse la información con muy pocas restricciones y en la
mayor parte de los casos de forma gratuita. En Estados Unidos poner
restricciones al uso comercial sería difícil de comprender, por ejemplo. Esto
proporciona a las empresas un punto de partida equitativo y sobre el cual
aportar valor añadido y especialización, y es en mi opinión uno de los mayores
factores por los cuales el sector se ha desarrollado tanto en este país en
muchos ámbitos.
Pero posiblemente la mayor diferencia
entre el mercado geospacial americano y el español,
al menos la que más me ha llamado la atención a mí, es todo lo que tiene que
ver con el sector privado. Como bien saben los que se dedican a vender software
en España, no es fácil convencer a un banco o a una aseguradora para que
compren licencias de software SIG. Esto probablemente tiene que ver con el
desarrollo tecnológico de la socidedad también, pues
hay pequeñas y medianas empresas que se aprovechan de esta tecnología para
hacer su geomarketing o tomar decisiones en las
cuales la variable geográfica es importante (y es muy importante en muchos
casos). Si bien actualmente trabajo en una agencia del gobierno federal (sector
público), el año pasado tuve la ocasión de participar en tres proyectos para
empresas privadas, una ingeniería, una promotora de energías renovables, y una
empresa de almacenamiento. En dos de ellas usaban tecnología SIG de servidor
para publicar información, realizar análisis de los datos y tomar decisiones.
Salvo el caso de la ingeniería, las otras dos empresas eran bastante pequeñas y
no tenían un negocio directamente vinculado con los SIG. En este sentido el
mercado está muchísimo más desarrollado que el español, y surgen muchas
oportunidades de negocio y de desarrollo profesional.
- TRABAJANDO COMO FREELANCE
Mi primer trabajo en EEUU fue como freelance o si se prefiere, autónomo. Esta forma
de trabajo, conocida como self employment o “autoempleo” es muy común aquí, con cerca
del 60% de la fuerza laboral desempeñando su actividad de esta forma.
Básicamente, se trata de una empresa unipersonal en la mayoría de los casos, en
ocasiones con socios o pocos empleados. Una vez adquirido un cierto tamaño y
número de empleados compensa montar una empresa como tal (algo que se puede
hacer por la web en 10 minutos, por cierto, y que
sería un bonito tema de análisis en otro tipo de artículo).
Trabajar como freelance
tiene ventajas e inconvenientes. Tienes que dedicar recursos propios (espacio,
ordenador, impresora, etc.) y sólo cobras cuando trabajas, generalmente por
horas. Como ventajas se tiene la absoluta libertad de horarios, así como de
nivel de esfuerzo (hay mucha gente que por su situación personal trabaja media
semana por ejemplo). También se suele cobrar bastante más que en una empresa,
aunque es responsabilidad de cada uno pagarse los correspondientes seguros
médicos, así como seguros de desempleo, etc. Los niveles de ingresos varían
según la zona, en Washington D.C. se suele cobrar entre 40 y 90 dólares la
hora, depende bastante del nivel de experiencia y de la tarea. También he
conocido a consultores “estrella” que cobraban 250 dólares por hora trabajada.
Con ese tipo de sueldos se vive muy bien, evidentemente.
La gran ventaja que tiene este modelo
es que es perfectamente viable económicamente debido a la profundidad del
mercado que he mencionado anteriormente, si uno es un poco espabilado es
relativamente sencillo hacer contactos y empezar a tener una cartera de
clientes con los que ir trabajando. A nivel de satisfacción personal es difícil
de superar, sobre todo para aquellos a los que nos gusta realizar un trabajo
técnico. Conozco a consultores independientes que tienen 50 años y programan
aplicaciones para clientes. Este tipo de trabajo está desprestigiado en España,
se considera un trabajo mecánico de gente que si progresa dejará de “tocar
máquina” para dedicarse a labores comerciales o de gestión. En Estados Unidos
el que siga este camino y le vaya bien puede ganar bastante más que un
directivo de una empresa española, además de desarrollar una carrera
satisfactoria en el plano técnico (que para mí, es más importante que el dinero
en sí).
La gran desventaja es quizás la
desprotección, sobre todo cuando vienen malas épocas, pues este tipo de
trabajadores al no pertenecer a ninguna empresa son los primeros de los que se
suele prescindir en proyectos con problemas presupuestarios. Por otro lado, si
uno es realmente bueno, no va a tener demasiados problemas, pero recuérdese lo
de la competencia feroz, porque no es ninguna broma. Hay gente que trabaja
mucho y que es muy buena, y aquí no se puede vivir de las rentas porque hace
diez años escribí una extensión para ArcView muy molona. Este tipo de trabajo requiere entre un 20 o un 30%
de tiempo adicional en formación, asistencia a seminarios, búsqueda de nuevos
contactos, etc.
- TRABAJANDO COMO CONSULTOR GIS EN UNA EMPRESA
AMERICANA
Mi siguiente etapa, en la que me encuetro actualmente, es quizás más convencional pero no
por ello menos interesante. Trabajo como Consultor SIG en una empresa local de
la zona, Computech Inc. Con aproximadamente 120 empleados, es
una empresa de tamaño medio. Actualmente el cliente en el que trabajo es la FCC
(Federal Communications
Commission), la agencia federal responsable de
gestionar todas las licencias de espectro electromagético
de Estados Unidos.
Mi tarea y responsabilidad es diseñar
el SIG de forma que se integre con un sistema empresarial complejo, en una
arquitectura orientada a servicios con múltiples aplicaciones y usuarios
haciendo uso de todo tipo de servicios. La tecnología geospacial
es horizontal en este caso, y está presente en mayor o menor medida en muchos
de los procesos que se llevan a cabo. Desde consultas geográficas hasta
publicación de servicios web, pasando por validaciones
según reglas de negocio internas, las necesidades de desarrollo del SIG
corporativo no dejan de crecer. Este entorno complejo me expone a diario a todo
tipo de perfiles profesionales, lo que me ha dado una idea bastante buena de
cómo se trabaja en una empresa americana de este tamaño. Hay un par de cosas
que llaman la atención, en primer lugar el puesto técnico sigue siendo muy
importante y está bien valorado profesional y económicamente, y por tanto no es
extraño que perfiles técnicos con experiencia tengan sueldos anuales de seis
cifras.
Por otro lado, el pragmatismo que
impregna a esta sociedad se ve en el día a día en aspectos tan mundanos como
las pausas para la comida, muy cortas y carentes del contenido social del que
disfrutan en España, y el respeto a la duración de las reuniones, siempre con
una agenda predeterminada y con acciones a realizar tras su conclusión
(acciones que serán evaluadas y seguidas por los responsables
correspondientes). Esto hace que se trabaje de una forma mucho más productiva,
y que en circunstancias normales uno pueda salir del trabajo a las cinco de la
tarde tranquilamente, teniendo el resto del día libre para otras actividades.
Eso sí, lo de las comidas de dos horas y los constantes paseos al bar aquí, sencillamente, no existen.
A nivel relaciones laborales llama
mucho la atención el énfasis al trabajo en grupo, aspecto valorado también en
España pero no tan bien desarrollado en mi opinión. Todavía existen en muchos
sitios “expertos” cuyo valor consiste en que llevan mucho tiempo en una empresa
y saben hacer cosas que nadie más sabe por falta de experiencia. Por regla
general hoy en día y con los medios que se tienen, este tipo de situaciones son
peligrosas en cualquier proyecto, pues la dependencia de una sola persona o
pequeño grupo de personas es un riesgo inaceptable. También me lo he encontrado
por aquí pero en menor medida, y se suele identificar como un problema, con
acciones programadas en el Plan de Proyectos para mitigar dicho riesgo.
En cuanto a medios, la verdad es que
en la época actual, con el enorme gasto por parte del sector público, podría
decir que tenemos más de lo que necesitamos. Aún así, he de decir que el sector
público presenta las mismas deficiencias y falta de eficiencia a ambos lados
del Atlántico. Así, gastos innecesarios en harware y
software los he visto en ambos sitios, muchas veces porque “hay que ejecutar el
presupuesto”. Como contribuyente no me ha hecho muy feliz este aspecto ni allí
ni aquí.
El análisis del mercado GIS en Estados
Unidos podría analizarse desde muchos otros puntos de vista. Resultaría
interesante profundizar en aspectos como el mercado del software y la relación
con las patentes de software, así como el papel que tiene el software open source en este país. O
analizar aquellos aspectos sobre la planificación de proyectos o metodologías
de desarrollo de software para clientes que se emplean en empresas medianas en
Estados Unidos, con muchísimas características comunes a lo que se hace en
España pero también con sutiles y significativas diferencias. Con la intención
de mantener este artículo con una extensión manejable, he optado por dejar
fuera muchos de estos aspectos sobre los que también he reflexionado.
Como se puede desprender del tono de
mi artículo, la experiencia profesional en Estados Unidos es muy gratificante
en este sector. A pesar de la crisis económica, no existe paro en el mercado de
las tecnologías geospaciales. El paro medio en
trabajadores con título universitario es aproximadamente la mitad de la media
nacional, y en perfiles técnicos falta tanta gente cualificada que en mi
trabajo por ejemplo el 80% somos extranjeros (la mayoría de origen hindú o
chino). Las posibilidades de desarrollo profesional, la remuneración económica,
la cantidad de proyectos interesantes y la cultura de trabajo hacen que la
experiencia sea muy interesante. Si hablas inglés, tienes sólidos conocimientos
técnicos y carrera universitaria, no es fácil venir a trabajar a EEUU, pero
desde luego tampoco es imposible, y mucha gente de otros países lo hace. Yo
animaría a todo el que esté interesado en esta opción a que intente hacerla
realidad, porque aporta muchísimo a nivel personal y profesional, y esto es
algo que es cierto no sólo al venir aquí sino estoy convencido que también a la
hora de trabajar en otro país distinto.

